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domingo, 20 de septiembre de 2015

El error en la enseñanza y el aprendizaje de ELE, ¿positivo o negativo?

Cuando se enseñan lenguas extranjeras, algunos docentes tienden a considerar el error como algo negativo, o como un defecto en sus estrategias didácticas. Esto es normal, teniendo en cuenta que se debe a la influencia de antiguos métodos de enseñanza. En métodos como gramática-traducción o el método directo, se consideraba el error como algo que se debía evitar o era el resultado de un hábito mal aprendido. En las nuevas tendencias metodológicas como el enfoque comunicativo y el post-método el error se transforma en una herramienta de trabajo para el profesor y el aprendiente. Según Corder (1967), el profesor emplea el error para revisar su forma de enseñar, ajustar sus estrategias y responder a las necesidades de los alumnos. Para los estudiantes, es un indicio de la manera cómo están aprendiendo.

Esta lengua que se encuentra en proceso de evolución es denominada interlengua (Selinker, 1972) y los errores son muy frecuentes en este momento del aprendizaje. Por consiguiente, son normales, importantes y hasta necesarios cuando se va a aprender y a adquirir un nuevo idioma. En el campo de ELE, autores como Sonsoles Fernández, Rosa Ribas Moliné, Alessandra D’Aquino Hilt, Daniel Cassany, Ernesto Martín Peris, Encina Alonso, entre otros, han publicado interesantes trabajos sobre el error y la corrección, ya que en los procesos de enseñanza-aprendizaje estos dos componentes son indisolubles.

Desde mi experiencia como profesora de español y francés como lenguas extranjeras y segundas, mi percepción del error y de la corrección ha cambiado, considerando estos dos elementos como instrumentos didácticos y pedagógicos indispensables en el aula.

Estas son algunas de mis sugerencias generales sobre el tratamiento del error y la corrección en clase:

·         La forma de corregir debe ser consecuente con las características, necesidades y objetivos del público aprendiente.
·         Como lo proponen Ribas y Aquino (2004), el profesor debe ser consiente de dónde, cómo, cuándo y por qué corregir y de quién realiza la corrección, ya que cada caso es diferente; no hay fórmula mágica ni única para llevarla a cabo.
·         Es de suma importancia transmitir a nuestros estudiantes una actitud positiva frente al error, con el fin de favorecer la motivación por aprender y disminuir la ansiedad a la hora de producir textos orales o escritos. En cuanto a la motivación, Jane Arnold nos ofrece una literatura muy útil para los profesores de ELE.
·         El feedback después de la corrección debe ser siempre positivo, con comentarios constructivos y teniendo cuidado de no afectar la dimensión afectiva del estudiante.
·         Al corregir con paciencia y responsabilidad el estudiante siente que nos interesamos en su aprendizaje y esto favorece su continuidad y motivación. Esta conclusión fue fruto de una investigación que realicé en Montreal el año pasado con estudiantes francófonos de ELE en nivel postsecundario.

Entonces, no tengamos miedo de equivocarnos, porque como en la vida, de los errores también se aprende.

Bibliografía

´  Alonso, E. (1994). ¿Cómo ser profesor/a y querer seguir siéndolo? Madrid: Edelsa.
´  Alonso, E. (2012). Soy profesor-a: Aprender a enseñar. Vol. 2 (págs. 151-191). Madrid: Edelsa.
´  Arnold, J., & H.D, B. (2000). Mapa del terreno. El aula de ELE: un espacio afectivo y efectivo. En J. Arnold, La dimensión afectiva en el aprendizaje de idiomas (págs. 256-257). Madrid: Cambridge University Press.
´  Calvé, P. (1992). Corriger ou ne pas corriger, là n'est pas la question. The Canadian Modern Language Review / La Revue canadienne des langues vivantes, 459-471.
´  Corder, S. (1967). The significance of learners' errors. En S. Corder, Error Analysis and Interlanguage (págs. 161-170). Oxford: Oxford University Press.
´  Cuq, J., & Gruca, I. (2002). Conceptions et traitements de l'erreur. En J. Cuq, & I. Gruca, Cours de didactique du français langue étrangère et seconde (págs. 349-351). Grenoble: Presses Universitaires de Grenoble.
´  Fernández, S. (1988). Corregir y evaluar desde una perspectiva comunicativa. Obtenido de Centro virtual Cervantes -Biblioteca- Actas ASELE: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/01/01_0017.pdf.
´  Fernández, S. (1997). Interlengua y análisis de errores. Madrid: Edelsa.
´  Martín Peris, E. (2007). La enseñanza de los idiomas modernos: de los procesos a los contenidos. marcoELE. Revista de didáctica ELE, págs. 3-4. Obtenido de http://marcoele.com/descargas/5/martin_peris-idiomas.modernos.pdf
´  Ribas, R., & D'Aquino, A. (2003-2004). La corrección de errores como instrumento didáctico. Obtenido de Centro Virtual Cervantes - Biblioteca del profesor: http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/publicaciones_centros/PDF/munich_2003-2004/08_ribas.pdf.
´  Ribas, R., & D'Aquino, A. (2004). ¿Cómo corregir errores y no equivocarse en el intento? Madrid: Edelsa.

´  Santos Gargallo, I. (2004). El análisis de errores en la interlengua del hablante no nativo. En J. Sánchez Lobato, & I. Santos Gargallo, Vademécum para la formación de profesores (págs. 391-410). Madrid: SGEL.